29 de Abril 2008

Con viento fresco

Desde que quedó claro que Eduardo Zaplana quedaba como diputado raso por el PP para esta legislatura iba yo preguntándome qué se guardaría el murciano en la recámara. Un tipo que pasa de alcalde de Benidorm (gracias a tránsfugas premiados después con empleos públicos para sus familiares) a presidente de la Generalitat Valenciana y, de ahí, a ministro con Aznar no iba a conformarse con un miserable sueldo de diputado. Y menos si, como cabría sospechar a partir de ciertas conversaciones telefónicas grabadas hace años, hablamos de un trepa cuyo único objetivo siempre ha sido ganar tanto dinero como sea posible para ponerse moreno en yates de lujo.

En principio pensé que su plan era irse con la señora Aguirre, bajo cuya forma de dirigir el partido debería serle más fácil dedicarse a sus cositas. Al fin y al cabo, el control de doña Esperanza sobre TeleMadrid es calcadito al que en su momento ejerció don Eduardo con Canal 9. Tal para cual. Pero no debe de haber visto las cosas muy claras en el partido conservador cuando se ha decantado por la empresa privada, opción que (me juego media coleta) llevaba barajando más tiempo que la semana que afirma ahora. Puede que Zaplana no se dedique demasiado a rumiar según qué cosas, pero tampoco da la impresión de ser un tipo que deje su futuro económico a la buena de dios; y de capacidad de adaptación, nunca ha demostrado andar escaso.

De todos modos, muy mal le tienen que ir las cosas al PP en el futuro para que no volvamos a ver a Zaplana, a sus jacuzzis, sus jets y sus gemelos, en la vida política. Le basta con dar un par de golpes de efecto de los suyos en la empresa privada para allanar el camino a un regreso público triunfal, como el que podría haber protagonizado Rodrigo Rato si no fuera tan nenaza, cuando dejen de pintar bastos en el Partido Popular. Todavía no hemos visto por última vez ese moreno artificial del cartagenero, y si no, tiempo al tiempo.

Pero de momento tan feliz estoy de verlo lejos, bien lejos, de los fondos públicos, que incluso estaba dispuesto a modificar su entrada en la Wikipedia para reflejar el abandono de la política, pero ya se me había adelantado alguien. Porque de pocas cosas se alegra uno más que nadie en el planeta.

Volveré

Esto no se ha acabado...

  Enviado por Manu, 29 de Abril 2008 a las 04:45 PM

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Comentarios

Algarabías y regocijo. Ya se sospecha lo que algunos han dicho por ahí, cuando Zaplana ha visto que no iba a ascender más en el partido se ha pasado a lo que más dineret le reportará, ¿y quien sabe más que Telefónica de hacer dinero en este país y en ultramar?

Enviado por: Estrellita Mutante, 30 de Abril 2008 a las 01:05 PM
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