1 de Octubre 2003

[Global] Libertad de expresión

Qué cosas. Justamente hoy, el día en que los blogs de ZonaLibre hablan de la libertad de expresión, ha sido un día casi temático para mí. He visto unos paneles que ha puesto el Ayuntamiento de Burjassot por las calles, unos trastos enormes con un título encima (Expressió lliure), llenos de papelotes y anuncios de una u otra charla, gente que busca piso, sectas que buscan adeptos. De lejos se veía muy bonito, pero al acercarte te dabas de lleno con la puta naturaleza humana. Carteles tapando otros carteles, y no por falta de espacio. Carteles rotos por la mitad en los que se veía media frase que a alguien debió parecerle ofensiva.

Por la tarde he llamado por teléfono a un amigo. Tenía que encargarle una entrada (a buen precio) para el concierto de S.A. en Almazora el próximo 9 de octubre. Pero resulta que el concierto se ha suspendido por lo de siempre. Parece ser que absolutamente todas las letras de S.A. son proetarras, malas malísimas, y desde el año pasado se las están viendo negras para tocar en ningún lado. Con lo bien que lo hacen cuando quieren.

Ése es el estado en el que yo veo las cosas. El artículo 20 se utiliza como papel de váter. Se ejerce la censura previa, se anulan "los derechos de producción y creación literaria, artística, científica y técnica". Si algo ofende a un número suficiente de personas, o al menos a un número suficiente de personas de la ideología apropiada, no tardará en tener problemas económicos, de infraestructura o de simples escupitajos en la cara. No quiero ni imaginarme la situación dentro de veinte años, cuando estemos todos tan aborregados que ni siquiera nos demos cuenta de que hemos perdido muchas voces y muchos puntos de vista, de que antes había alternativas al pensamiento único pero fuimos dejando que se las cargaran.

Creo que el problema es que se está dando demasiado bombo a los derechos del lector, del que recibe los mensajes que se difunden. No puedes decir eso en público porque es ofensivo para mí. Porque no es políticamente correcto. Porque la gente tiene derecho a no escucharte. Ya. Claro que sí. Pero resulta que la gente puede taparse las orejas, no leer el libro, no coger el panfleto, no ir al concierto. La gente no es gilipollas, aunque cada vez tengo más dudas de que esa frase se tenga en pie. Pero seguimos siendo tratados como tales; sigue habiendo quien se preocupa (normalmente desde una posición de poder) de que no tengamos que decidir por nosotros mismos a quién creer. Y cuando eso no ocurre de forma oficial, algún gilipollas de a pie se encarga de arrancar los carteles del panel.

Mi esperanza, en este tema, se escuda detrás de cosas demasiado pequeñas: la confianza en que sigamos siendo capaces de expresarnos aunque sea en rinconcitos de internet como este y el conocimiento claro de que las únicas noticias creíbles son las del Guiñol.

La página de S.A.
  Enviado por Manu, 1 de Octubre 2003 a las 11:59 PM

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