26 de Enero 2005

Ayer

La educación está hecha unos zorros, y esta vez no lo digo porque me haya hecho el vacío otra empresa de traducción de videojuegos, también tendría narices. Me refiero a que entre unos y otros (tú me lo guisas y yo te lo como) han dejado un sistema educativo que da repelús verlo. Yo fui uno de los que se rasgaron las vestiduras cuando se rumoreaba que pensaban quitar la filosofía como asignatura de COU, pero es que yo era muy hippie y salvaba el mundo los viernes y los sábados entre litro y litro de calimocho. Si por entonces hubiera sabido en lo que iba a degenerar todo aquello, a lo mejor hubiera puesto más empeño en ligotear del que puse y que le den bien dado al mundo. Sin entrar en tecnicismos de currículums académicos y mandangas, los resultados están a la vista: yo voy por ahí diciendo que mi vida sexual no es solitaria sino independiente y cada tarde me hincho a discutir lo indiscutible con chavalines que no se merecen lo que les ha pasado. Saben leer. Es decir, saben que la ele con la a es "la", pero no comprenden lo que leen. Y así es como si cagaran pero hacia adentro, que dice mi padre. Saben sumar, pero son de los que cascan sólo con que les cambies los datos de un problema. Podría argumentarse que solamente se apuntan a mi academia quienes peor lo llevan y que, en realidad, siempre ha habido chavales menos listos que otros. Podría decirse que en realidad no es para tanto, pero quien quiera hacerlo debería hablar con cualquier profesor de instituto público (que lo elija al azar) antes de echarse a la piscina.

Hasta ayer mismo pensaba que este ataque (no tiene otro nombre) a la educación era porque los señores misteriosos con gabardinas negras que controlan el cotarro entero, todo el mundo lo sabe, no quieren que las masas usen el cerebro más de lo necesario para decidir en qué hipoteca enmerdarse. No les interesa que siga saliendo gente capaz de obrar pequeños milagros como la secuenciación del ADN, la distribución de condones en África o el doble directo de Rage, por ejemplo. Ni siquiera buscan más empollones gafotas como los que inventaron los cacharritos que, con el tiempo, me permitirían leer hace un momento que hay por ahí un "CHICO 32 AVOS BIEN DOTADO SI QUIERES FOYAR CONTACTA POR MAIL TENGO19CM@HOTMAIL.COM", sobreimpresionado en un espacio cultural televisivo mediante un simple mensaje de móvil.

Pero he visto la luz. Ayer dijeron en las noticias que en estos últimos cincuenta años nos las hemos apañado para extinguir completamente a chorrocientas mil especies del planeta y para poner en peligro a otras chorrocientas mil. Nosotros, las generaciones que hemos recibido una educación decente. Los que somos tan listos, los que entendemos lo que leemos a la primera. (A la segunda como mucho en mi caso.) Ha sido como un rayo de luz. Resulta que los de las gabardinas no están acabando con la transmisión de la sabiduría porque quieran un mundo de lerdos manipulables colgados a base de recibir los goles de su equipo por SMS, sino porque han visto claro que esto no puede seguir así. Porque como se nos sigan ocurriendo ideas, al final la humanidad acabará malviviendo gracias a los implantes cibernéticos en un mundo postapocalíptico sin ozono ni una miserable margarita en la pradera. Sin pradera siquiera, de hecho, que seguro que hace falta una cantera más para construir otro rascacielos. Para evitar un futuro con esa pinta, hay que impedir que las generaciones futuras sigan nuestros pasos, y ya puestos, lo más sencillo es intentar convertirles en mongolitos sin iniciativa a golpe de decretazo sobre el sistema educativo. Los señores de la gabardina negra son buenos. Quién lo iba a decir.

Y que nadie se preocupe, porque si por una de aquéllas fuéramos nosotros quienes acabáramos extinguidos por nuestra propia estupidez, o si el plan fallara y se impusiera tomar medidas más drásticas, el ejército de los EE.UU. ya está probando sobre el terreno el que ha de ser nuestro reemplazo evolutivo, la nueva especie dominante del planeta: ¡EL ROBOT DE COMBATE!

COMBAT BOT
  Enviado por Manu, 26 de Enero 2005 a las 03:12 AM

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Comentarios

Sobre lo de la educación... Estoy haciendo el CAP, el curso que te exigen para poder hacer de profesor de instituto (por lo menos, en Catalufia). Y, sinceramente, visto lo que los cerebros preclaros de los responsables de la formación de futuros profesores consideran que sería la forma correcta de dar las clases y educar a las bestias pard... los niños, ya le digo yo que estamos MUY bien y aún podemos caer mucho más bajo.

Porque vamos, cuando me soltaron que para que los chavales de ESO pudiesen entender la química básica, habría que explicarsela partiendo de la cuántica y la bioquímica, y que habría que introducirles el concepto de "entropía" para que pudiesen entender el mundo en el que viven (se los juro, algunos de los profesores del curso han sostenido ideas de este tipo sin asomo de vergüenza, y ya le digo yo que no es de los comentarios más vergonzosos que me he tenido que tragar), tuve que pellizcarme fuertemente un cojón para no echarme a reir ruidosamente allí mismo.

Enviado por: Sota, 28 de Enero 2005 a las 10:24 PM

Muy de acuerdo, Sota. Pero por lo general el problema es justamente el contrario. Lo digo porque el de la enseñanza es un tema que me interesa bastante y procuro mantenerme al día. En la actualidad, la enseñanza en colegios (nivel primaria y ESO) se basa en ajustar los mínimos para que todo el mundo pueda aprobar casi sin esfuerzo. Con tanto grupo de apoyo, desdobles, inmersión y pollas en vinagre, lo que se consigue es que (1) quien sigua estudiando se pegue la hostia padre en primero de Bachillerato, y (2) quien no siga estudiando apenas tenga idea de nada. Y no hablo sólo de las matemáticas.

Hace un par de años hice "Didáctica de las matemáticas" y me pasó lo que nunca creí posible en mi carrera: que me tocara escribir opiniones contrarias a las mías para aprobar un examen. El profesor (fanático de los niveles de Van Hiele y todas esas mierdas) estaba convencido de que, por ejemplo, era posible explicar el mínimo común múltiplo de forma divertida. Y no lo es. La única motivación posible para enseñar algo así es que "te tocará hacer muchos menos cálculos cuando trabajes con fracciones". Pero levanta la mano y díselo al tío, machote.

El problema, como de costumbre, es filosófico. El actual sistema de primaria y ESO se basa en modificar el currículum educativo según el alumno al que va dirigido, lo cual es absurdo. El mismísimo objetivo de la educación (es más: la misma palabra) consiste en modificar al alumno para meterle unos conocimientos en la cocorota.

Y así nos va.

Enviado por: Manu, 30 de Enero 2005 a las 02:56 AM
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