Por si a estas alturas queda alguien en la red que no lo sepa, estos días se debate en el Parlamento Europeo una ley que permitirá, en caso de aprobarse, que los operadores de telecomunicaciones discriminen, e incluso bloqueen, el tráfico de distintas páginas y servicios en función de sus propias necesidades y no de las del usuario que paga religiosamente su cuota de conexión mes a mes. No es que vaya a servir de gran cosa, pero la gente de Hacktivistas ha organizado un sistema para que cualquiera pueda escribir directamente un mensaje a los 54 eurodiputados españoles, que se añadirá a la carta abierta redactada por ellos mismos para convencerles de que voten en contra.
Mi mensaje ha sido el siguiente:
La presente tiene por objeto manifestarle mi repulsa ante la más que probable, y reprobable, bajada de pantalones que están ustedes a punto de hacernos protagonizar a todos delante (y nunca mejor dicho) de los gigantes de las telecomunicaciones.
Cuando compro el periódico, elijo el medio que más me gusta. Supongo que coincidirá conmigo en que limitar esa capacidad de elección sería una aberración antidemocrática. Cuando llamo por teléfono, llamo a quien quiero. No tengo ciertos números bloqueados arbitrariamente. Cuando compro libros, elijo los que me interesan. En breve, la democracia que le da de comer a usted se basa en la libre capacidad de elección.
Supongo, sin embargo, que le convencerá más el siguiente argumento: el mismísimo capitalismo no es más que la competencia y la libre elección del consumidor. Y la ley que están ustedes a punto de aprobar, seamos sinceros ahora que estamos solos, consiste básicamente en lamerle las heridas a un grupo de compañías mastodónticas que no han sabido adaptarse a la evolución del sacrosanto libre mercado.
Si esto tampoco acaba de convencerle, tal vez le interese considerar qué servicios de internet de entre los que usted utiliza habitualmente podrán bloquearse gracias a la ley de marras. Y si cree que su actividad en internet no se verá afectada en lo más mínimo, lamento informarle de que no está usted capacitado para tomar una decisión como esta. Delegue en alguien que lo esté, o asesórese a conciencia, por el bien de todos.
Sin más, acepte mis más sinceros -si bien escépticos- buenos deseos para que ejerza su cargo con eficacia y responsabilidad. Atentamente,
La pena es que nadie se lo va a leer ni a hacerle caso, votaran como borreguillos lo que su jefecillo de turno (ya sea el de su comunidad autonoma, estado o a nivel europeo) les ordene y mande
Y luego a seguir cobrando dietas y primas
Enviado por: manuelvh , 5 de Mayo 2009 a las 07:21 PMSí, y sus jefecillos de turno también harán lo que otros les ordenen y manden. Pero si solo me queda el consuelo de dar la murga, daré la murga.
Enviado por: Manu, 6 de Mayo 2009 a las 03:05 AMLo triste es que estoy segura de que leerán, contestarán que están tan preocupados como nosotros, y luego votarán sí.
Enviado por: agente_naranja, 6 de Mayo 2009 a las 11:24 AMUhm. ¿Salgo?
Enviado por: agente_naranja, 6 de Mayo 2009 a las 11:25 AMA mí hay dos eurodiputados que me han contestado. Uno de ellos recuerdo que de Eusko Alkartasuna. Casi me dan ganas de votarles en las próximas generales si se presentan (imagina qué flipe, un voto a EA en Málaga... xD).
Enviado por: Santo, 6 de Mayo 2009 a las 11:40 AM