8 de Febrero 2006

Armando al enemigo

O: ¡Historias del instituto!

Hace unos días llegó un comentario de un tal Nota a una entrada de este weblog llamada The Spawn from Hell, en la que relataba las tácticas de extorsión que me veía obligado a utilizar con mis alumnos de la academia. El comentario, sin editar y en todo su esplendor ortográfico, es el siguiente:

sr.profe...el articulo me a dejao acojonao jeje la primera visión d un profesor k knozco..son casi las 12 y mña tengo un examen de el libro d la celestina...crees k me lo e leido?k ago sino aki?bajarme las preguntas d internet.En sta vida o espabilas o t kdas atras o...estudias?va a ser ke no XD paz

Paz, tío. Y hoy, precisamente, he tenido una conversación sobre las tácticas que empleábamos en el instituto para medir las tragaderas de los profesores, escaquearnos de clase o simplemente divertirnos, ya que estábamos allí. Puestos a pasar información a un enemigo que en su mayoría será incapaz de asimilarla, al menos que sirva para que no se pierdan en el olvido.

La Paella siempre ha sido un clásico, yo creía que exclusivo de Castellón hasta esta noche, que he descubierto que se practicaba en toda la Comunidad Valenciana. (Puede que existan versiones regionales como el Cocido o la Fritura de Pescado, aunque no tengo noticia de ellas.) Es un procedimiento algo extremo que puede emplearse para medir la resistencia mental y el autocontrol de un profesor sustituto en su primer día de clase. Hay que prepararla con cierta antelación, antes de que la víctima entre en el aula. Se asigna a cada alumno de la clase un ingrediente de la paella (pollo, conejo, arroz, judías, bajocons, ajo, tomate, sal, romero, alcachofa o caracoles si es época). Como no habrá bastantes ingredientes, lo ideal es que varios alumnos que se sienten lejos tengan el mismo. Varios pollos, varios conejos.

Un alumno (generalmente el más salao, que se sienta en última fila) hará de cocinero. Todo el mundo entra en clase y pone cara de buen chico mientras el profesor nuevo saluda, se presenta y comienza a explicar. Durante un tiempo se guarda silencio y se finge atender a la lección. Y cuando al cocinero le venga en gana, generalmente con el profesor girado hacia la pizarra, dice un ingrediente de la paella. Como la clase está callada, basta con que lo susurre para que su voz sea irreconocible. No hay que revelar el mando. Si dice "judía", todas las judías se pondrán de pie durante un segundo y volverán a sentarse, sin decir nada. En esta fase se busca el efecto "rabillo del ojo", en el que la pobre víctima intuye que sucede algo pero no sabe exactamente qué. Cuando el cocinero decida que ya ha habido bastante sutileza, o si se pretende medir la resistencia al encabronamiento del novato, puede pasar a hacerse con el profesor de cara. Diversión garantizada.

Es relativamente fácil manejar a un profesor a tu antojo: se pone todo blandito y babosín cuando parece que aprendes algo o cuando muestras cualquier clase de iniciativa que pueda clasficarse como travesura graciosa, y se puede utilizar esto para servir a tus propósitos malignos. Como ejemplo, los propósitos malignos que tenía mi amigo, al que llamaremos Corto Maltés para preservar su identidad. (No creo que a Andrés le importe que escriba esta jugada después de tanto tiempo.) Corto era bastante enamoradizo por aquel entonces, y se le metió entre ceja y ceja impresionar a una chica bien de la clase de al lado. Después de unos cuantos intentos no espectaculares y fallidos, decidió organizarlo a lo grande. Reunió un comando en el que tuve el honor de incluirme y metió en el ajo a un profesor que se ponía blandito y babosín con las travesuras graciosas, y que lo único que tenía que hacer era llegar cinco minutos tarde a clase después del recreo. Trajimos un cassete y una cinta con la Marcha Imperial grabada, nos pusimos unas cajas con agujeros en la cabeza durante el recreo (el plan original era un traje más elaborado, en plan Storm Trooper, pero qué se le va a hacer) y nos dirigimos con paso firme a la clase de la amada del Corto.

Los dos primeros soldados abrieron las puertas del aula y apartaron a un lado algunas mesas para crear un camino recto hasta el pupitre de la chica, camino a cuyos márgenes montamos guardia los demás, con pose marcial y vista al frente. Finalmente el Portador (que no era Corto, por cierto), con la cabeza inclinada, avanzó por el pasillo de soldados portando una rosa roja, que depositó con una genuflexión en la mesa de la amada. Épico y resultón, señora, como debe ser.

Así que ojo al dato, queridos alumnos de hoy. Algunos de vuestros profesores nos hemos ido del aula a gatas, en plena clase, por la puerta de atrás. Algunos hemos jugado a póker mientras a nuestro alrededor tenía lugar una clase de historia. Algunos hemos tomado unas cervezas y unos carajillos en el mismo bar del instituto antes de entrar en clase. Mi colega Corto incluso consiguió que sirvieran cerveza negra allí. Puede que algunos estemos un poquito más al tanto de las cosas de lo que parece.

Otro día, niños y niñas, juegos de beber. Que también me sé unos cuantos...

Imagen que no viene a cuento:

El fin del mundo se HACERCA

Pero tranquilos, no hay nada todavía
http://ultimasnoticias.blogdiario.com/.
(Gracias, DrillerKiller.)

  Enviado por Manu, 8 de Febrero 2006 a las 11:57 PM

Licencia CC

Comentarios

Yo tengo algunas graciosillas:
- Tengo el honor de haber sido expulsado de una clase de Historia no por dormir (práctica habitual), sino por roncar demasiado alto.
- Una vez monté una campaña de AD&D en las horas de Física y Química EXCLUSIVAMENTE. Todo aquel que tuviera ficha estaba obligado a ir a clase, jamás hubo tanta concurrencia en dicha materia. Ni tanta gente dada la vuelta, claro.
- Famoso también el día en que me tuvieron que pedir el DNI a los 5 meses de empezar el curso en Física de COU. No se creían que fuera yo, no había ido ni a una clase aún.
- Un año fui elegido por unanimidad delegado de clase. Fue durante el claustro que se hizo en Diciembre cuando algunos de mis profes me conocieron por primera vez. Lo cual no presentó problema alguno para que los pusiera a parir y empezara a recitar exigencias por parte de la clase. A las respuestas de algunos (bastante cabreados, por cierto) les solté un obvio "qué vas a hacer, ¿suspenderme? No me hagas reir, por favor..."

Enviado por: Anakinet, 9 de Febrero 2006 a las 12:45 PM

Sustituyase AD&D por Señor de los Anillos en clase de tecnología CON BOLSAS DE GANCHITOS ENCIMA DE LA MESA. (sin ganchitos, rol no es rol)
Tb probamos a meter cosas en los enchufes del aula de tecnología y conseguimos hacer q se cayesen los plomos varias veces.
Y el profe nos caía bien...
Y con respecto al comment ese, yo he estudiado, y a mi no me ha ido nada mal...
Paz

Enviado por: nrike, 9 de Febrero 2006 a las 12:56 PM

Muy bueno!
Por cierto, deberias pedir que tu nombre fuese mas visible en las novelas de mundodisco. Antes lo era mas.
Quien no ha hecho cosas en el colegio.
Asi que recuerde..
-Romper ventanas jugando al fronton,calderas, techo,tuberias...
-Saltar los fusibles mediante el metodo anteriormente dicho.
-Rociar la clase con aguarras para que no hubiera.
-Descolgar una puerta y la profesora al intentar cerrarla lo que consigio es que se le cayese encima.
Y alguna que otra cosa que ahora mismo no recuerdo, pero las partidas de rol estaban a la orden del dia.

Enviado por: Darth Gon, 9 de Febrero 2006 a las 01:40 PM

Lo de la paella en Málaga también se hace. Yo solía ser el cocinero. xD Lo nuestro era más gore: si decías "judías", las judías tenían que levantarse y tocar la pizarra. Lo divertido era ver cómo se las apañaba cada uno para levantarse, tocar la pizarra y volver a sentarse sin que cantara demasiado. Y decir "paella" y levantarnos todos, tocar la pizarra y volver a sentarnos... La cara del profesor no tiene precio. xD

Otra que hacíamos en mi clase (también idea mía) era jugar al pollito inglés con la incauta profesora de francés. Y con los pupitres. Es decir: cuando ella se ponía de espaldas, todos avanzábamos con los pupitres lo que podíamos hasta que se daba la vuelta cabreada. Así hasta que alguno de la primera fila llegaba a tocar la pizarra gritando: "¡pollito inglés!". (Por cierto que esta profesora me enteré años después de que, para las nuevas generaciones, tenía una fama de sargento de hierro de cuidado. Supongo que aprendió la lección).

Otra vez nos escondimos como pudimos por el colegio, pero en un sitio desde donde pudiéramos ver llegar al profesor. Entró, no vio a nadie, se fue; volvimos a sentarnos en nuestros sitios tan tranquilos; cuando regresó con el jefe de estudios para enseñarle el aula vacía estábamos todos callados como tumbas estudiando o haciendo ejercicios.

Yo creo que contando anécdotas así podemos seguir todos durante horas. xD

Enviado por: Santo, 9 de Febrero 2006 a las 03:49 PM

En Mallorca también hacemos la Paella, aunque de sutilezas nada, por lo que yo he visto.
Nosotros, más que juegos, montamos el pollo a la tremenda para que algunos que se quieren escaquear mientras tanto lo puedan hacer.

Enviado por: Cassady, 9 de Febrero 2006 a las 04:44 PM

En mi instituto éramos unos antiguos, en lugar de al rol jugábamos al ahorcado. Y nos róbabamos los bancos del pasillo de unas clases a otras. Pero lo más impresionante era el juego de "las degolladas". Veréis, en los servicios de las chicas, para que no se vieran las puertecitas, había una pared que no llegaba a tocar el techo. Con uno de los bancos robados, nos poníamos en pie detrás de la susodicha pared y apoyábamos en ella la barbilla (haciendo todas las puntillas que fueran necesarias). Desde el pasillo parecía que nuestras cabezas estuvieran en exposición. Era una chorrada, pero nos reíamos...

Enviado por: Condesadedia, 9 de Febrero 2006 a las 09:35 PM

¡Coño, es verdad! Cuando decía "paella" tenía que levantarse todo el mundo. Gran juego, sí señor.

Enviado por: Manu, 10 de Febrero 2006 a las 03:09 AM

Cómo cambian los tiempos.

En la época de mi padre (allá por 1972) las sutilezas simplemente no habían llegado a esta tierra.

Una profesora dijo "¡Ustedes dos, cojan la puerta y lárguense!" y aquellos dos cojieron la puerta, la sacaron del marco y se largaron con ella. La pobre incauta recibió órdenes del director de "expresarse con propiedad".

En una clase amueblada con bancos de oratorio la profesora gritó "¡El último banco, a la calle!" Obedientes somo soldados, los muchachos del último banco se levantaron, vaciaron el banco de contenidos y lo tiraron a la calle, por la ventana. La versión extendida dice que el banco calló sobre un coche patrulla, pero no se ha confirmado.

Qué tiempos aquellos.

En mi época, sobre 1996, las sutilezas lo eran todo. Bueno, casi. Las risas del pringado de la primera fila que las armaba no podían disimularse tras su melena. Lo increíbles es que nunca me pillaron.

El gabetero de la mesa del profesor había pasado a mejor vida y sólo quedaban los laterales y el fondo de una de las tres gabetas. Un día metí todas las tizas y el borrador ahí dentro y lo tapé con el fondo de la gabeta. Cuando el profesor de física (que bueno era él) preguntó por las tizas, el gamberro (ese que tenía la fama) respondió que estaban en la gabeta... o algo así. Entonces el profesor nos premío dándonos El Tema "¿Y quién metió esto aquí, el gato?"

Nunca he vuelto a manejar tantas imágenes de gatos, ni escrito y leído tantas veces "miau" en todas sus variantes. Gracias, Esparza, fuiste mi inspiración.

Y yo era el pringado, el inocente, el que no rompía un plato. Sigo sin querer saben lo que harían los demás.

Enviado por: miguev, 11 de Febrero 2006 a las 11:54 PM

Como ya he dicho muchas veces, que sosos son en Sosolandia. Esas cosas es que no pasaban nunca, ni parecidas... Bueno, se de segun que institutos en los que se montaban pistolas sobre las mesas de clase, pero amos... por lo demas, unos aburridos!

PS: Sosolandia = Cordoba

Enviado por: Francesita, 13 de Febrero 2006 a las 12:22 PM

La historia de la puerta es un clásico; en el instituto de mi barrio (en Málaga) un chaval lo iba a hacer para vacilarle a la profesora, pero los gritos de espanto de ésta dejaron la anécdota en el gesto de sacarla de los goznes nada más. xD

Mi padre, cuando estudiaba en el colegio, también era poco sutil con los curas. Tenían uno que era sordo perdido y llevaba un sonotone, así que cuando llegaba por las mañanas y los ponía a rezar lo traían por la calle de la amargura a base de hablar primero muy bajito muy bajito (de tal manera que el cura se subía el volumen del audífono con cara de preocupación) y luego pegar voces a pleno pulmón (de manera que el espantado y dolorido profesor se lo volvía a bajar). Y así hasta que se acababa el padrenuestro.

Enviado por: Santo, 13 de Febrero 2006 a las 07:28 PM

Qué gente, señor, qué gente.

En mi insti éramos más normalitos, claro que también era privado.

Yo lo único que hacía era jugar a pelota valenciana con las bolas del perchero con un amigo. A final de curso, no quedaba ni una; menos mal que íbamos rotando de clase.

Nuestra clase tenía dos puertas. Una vez, nos escondimos todos en la salita que daba a la puerta trasera y esperamos a que viniera el sustituto. Entra, no ve a nadie, se va a buscar al jefe de estudios y entramos nosostros. Se ve que nuestro jefe de estudios no era cortito, buena nos cayó. Eso sí, el sustituto (con aires de universidad) acabó hartito de nosotros. Una vez incluso dijo que ahí nos quedábamos, que se iba a mear.

Otra vez intentamos sabotear un examen de castigo viendo como pasaba la banda de quintos por el patio, pero el profe no dijo ni mú. Con él era más peligroso que no dijera nada. Tenía fama de malo, pero era buen hombre.

Los de la clase B (que eran los malvados, pero también los empollones) una vez bombardearon con bolitas de papel ensalivado al pobre cura de religión (profesor emérito), que no hizo nada para pararles, el pobre. Pero cuando se enteró su tutor, fue terrible. No es que se pusiera a gritar, a castigar, a suspender. Es que se puso a llorar, eso sí es humillante para una clase.

Enviado por: Veti, 14 de Febrero 2006 a las 01:19 AM

Por cierto, Santo, lo del audífono es un clásico. Dile a tu padre que le pida derechos de propiedad intelectual a John Cleese, que ya utilizó la coña en 1979 en un capítulo de Fawlty Towers.

miguev: Me has hecho buscar "gabetero". Ya creía yo que era cortito, pero ese palabro resulta que no sale en el DRAE, así que asumiré que son cosas de las Islas.

Enviado por: Veti, 14 de Febrero 2006 a las 01:24 AM

No, yo también he escuchado llamar gavetas a los archivadores...

Enviado por: Gaztakin, 14 de Febrero 2006 a las 01:55 AM

Veti, no dudo que sea un clásico (calcula que esto pudo pasar alrededor del año 55), se lo he escuchado a más padres. Es que la broma es obvia y facilona, pero no por ello menos divertida. xD De todos modos, viniendo de mi padre, me la creo.

Enviado por: Santo, 14 de Febrero 2006 a las 02:00 AM

Manda carallo, ya podía yo buscar "gabeta", ya, cuando era "gaveta". Claro, claro, la "b" está muy cerca de la "v". xD

Cito del DRAE:

"gavetero.
1. m. Cuba, Pan. y P. Rico. Mueble con gavetas."

¿Conexión Xufaland - Américas?

Enviado por: Veti, 14 de Febrero 2006 a las 07:21 PM

Lo peligroso de nuestro instituto era que la educación era bidireccional profesor=alumnos , alumnos=profesor , y como dice la canción "la letra con sangre entra"
La historia es la siguiente teniamos un profesor de historia con una mala costumbre , digamoslo finamente tenia el abito de poner las dos manos sobre su mesa y "rozarse" sus partes con el cantito ....
Lo dicho " con sangre o en su defecto un cierto toque de humillación " obra milagros ...
Rascabamos con tiza justo el cantito de la mesa y el se frotaba y frotaba , mientras el departamento de comunicación ( las chicas) habia avisado al resto de clases proximas para que estubieran en nuestra puerta al finalizar la clase .

QUE BONITO FUE VER SALIR A AQUEL HOMBRE ROJO COMO UN TOMATE Y CON TODO AQUELLO BLAQUITO DE CAL , LA GENTE APLAUDIENDOLE EN EL PASILLO ...DIOS .
LASTIMA QUE EL TIPO QUE LE SUSTITUYO DURANTE SU BAJA ..RESULTO UN HIJ...A , PERO POR LO DEMAS .
GRANDIOSO

Enviado por: Nacho, 16 de Febrero 2006 a las 07:37 PM

Ostias, ésta es de premio. xD

Enviado por: Santo, 16 de Febrero 2006 a las 08:00 PM

ajajaj madre mia qe peligrosss! yo se lo de hacer carreras de puertas (no podeis imaginar lo qe lamenté ser de la clase qe esa vez NO participaba, pero lo divertido que fue girar la cabeza y ver: sí...oh cielos..una puerta corriendo atada a una niña y ver luego los esfuerzos por que encajaran), y como el cole era de monjas y teníamos demasiado tiempo libre llegamos a vaciar extintores en el pasillo, dormir en los armarios(que tenían puerta)(recurso muy utilizado también en caso de no querer acudir a la misa semanal..), o una variante de paella (Madrileña o tal vez de nuestra propia imaginación) qe consistía en quitarse el jersey cuando el novato/a diera la vuelta para escribir algo en la pizarra y volvérselo a poner enseguida manteniendo la cara de impasibles, claro está.

Enviado por: aida, 13 de Enero 2008 a las 10:38 PM
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