23 de Enero 2006

Instrucciones...

PARA LIMPIAR VÁTERES.
Método combinado de Ganjaman y el Doctor Maligno.
Reproducido aquí sin permiso, por supuesto.

  1. Retírar todo lo que haya por el suelo (alfombrilla, escobilla, papelera) y barrer. El barrido es importante para evitar la formación de barro de pelusillas en el paso 3.
  2. Utilizar un limpiador en gel de los que venden con pistola. El de Bosque Verde que hay en Mercadona va muy bien y es barato. (Y además lleva nuevo perfume, señora.) Dispárese sobre todas las superficies a limpiar, sin olvidar la parte inferior de donde se sienta uno a deponer.
  3. Coger el teléfono de la ducha y rociar dichas superficies con él sin preocuparse demasiado si se forma algo de charco. Después fregaremos. Aun así, basta con un poco de agua para que el gel se esparza y sea tratable con el estropajo. Recuerden, ráfagas cortas y certeras.
  4. Tras un cigarrito, aplicarse con el estropajo y la bayeta. Gracias al gel y al agua mencionados anteriormente, el esfuerzo ahora es mínimo. ¡Niños! No utilicéis después estos utensilios para limpiar otras partes de la casa ni los cacharros de cocina. Guardadlos aparte.
  5. El trabajo está casi terminado. Coger el limpiacristales (también con pistola) y acribillar nuestro propio reflejo. Retirar el producto con el viejo truco del papel de periódico. Como ya hemos barrido, conviene no tirarlo al suelo después de usado.
  6. Fregar el suelo. Hay quien aboga por utilizar exclusivamente los restos de gel limpiador que hayan caído en el paso 2 para esta tarea, pero no está de más añadir algún desinfectante perfumado al agua, para que quienes viven con nosotros noten antes de entrar que nos hemos esmerado y, ya de paso, eliminar bacterias y cosas.
Imagen que no viene a cuento:

Después del Ligre llega...

¡El Grelión!

¡EL GRELIÓN!
Belleza de tigre, elegancia de león.

 
Enviado por Manu a las 11:08 PM | Comentarios (5)
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17 de Enero 2006

Vaqueroz gayz que comen pudding

South Park, temporada 2, episodio 9. Año 1998. El festival de cine independiente de Sundance se traslada al pequeño pueblecito de Colorado porque ya ha destrozado completamente su anterior asentamiento, y ahora los habitantes de South Park deben convivir con una nueva plaga: las estrellas de cine cool. El señor Garrison, en clase, intenta explicar a los niños en qué consiste el cine independiente y Cartman, el gordo cabrón, ofrece su propia definición:

Cartman: Que no, que zon películaz de jípiz en blanco y negro, y zon de vaqueroz gayz que comen pudding.

Wendy: No es verdad. Las películas independientes se producen fuera de Hollywood y no tienen los recursos y el glamour de Hollywood.

Cartman: ¿Ah, zí? Dime una película independiente que no trate de vaqueroz gayz comiendo pudding.

Vaqueroz gayz que comen pudding

El episodio termina con una avalancha de mierda sobre el pueblo que barre por completo a toda esa gente tan in del cine. A ver si también se cumple esa predicción (banda sonora de Fantasía incluida) y al menos nos reímos un rato en la próxima entrega de los Oscar.

¡Canten conmigo! Mis huevecillos son de color marrón...
 

Enviado por Manu a las 10:56 PM | Comentarios (9)
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13 de Enero 2006

Un año con Buenafuente

Quién lo iba a decir. Las felicitaciones, como siempre, tarde y mal.

Felicitación

Y que cumpla muchos más.
 

Enviado por Manu a las 4:58 AM | Comentarios (2)
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12 de Enero 2006

Rajoy tiene razón

Jamás pensé que escribiría una entrada con este título, pero así son las cosas.

Pero, ¿de verdad no te apetece hacer algún comentario sobre el muy ilustre Teniente general Mena Aguado?

Eso es lo que preguntaba una persona anónima en los comentarios de este weblog. Y lo cierto es que sí me apetece comentar alguna cosa. Varias, de hecho. La historia, conocida por todos, es que un tal Mena (teniente general del ejército, para más señas) pronunció un discurso el día de la Pascua Militar en el que insinuaba que, en caso de seguir adelante el nuevo Estatuto de Cataluña y en caso de ser interpretado como anticonstitucional por el ejército, no habría más remedio que tomar medidas. Mena no habló de tanques en las calles ni de suspender el estado de derecho, pero sus palabras no podían dejarlo más claro. Y entonces se lió la de dios es cristo: el teniente general de marras sufrió un arresto domiciliario, todos los políticos se liaron a gritos y Antena 3 TV, con el sentido de la oportunidad que le caracteriza, programó la película Estado de sitio el pasado lunes.

Y Rajoy, ese hombre, dejó en el aire que las declaraciones del militar "no pasan porque sí", afirmación con la que (por una vez) no puedo estar más de acuerdo. En lo que probablemente coincidiremos un poco menos don Mariano y yo es en las razones por las que pasan estas cosas. Estas cosas pasan porque tenemos una clase militar que aún no tiene muy claro que se debe al pueblo, que por cierto es quien paga sus armas y sus sueldos. De hecho, estas cosas pasan porque tenemos una clase militar sin más, porque de lo contrario no pasarían. Estas cosas pasan porque en este país todo el mundo sabe que da igual lo gorda que sea la burrada que diga: siempre que ataque al gobierno tendrá el apoyo de los de siempre, y sin rechistar. Y quien no se lo crea no tiene más que recordar aquella divertida historia con el catedrático Aquilino Polaino y sus curiosas teorías sobre la homosexualidad. Y estas cosas pasan porque cuando la gente está a punto de jubilarse tiende a adoptar la famosa actitud de "para lo que me queda en el convento, me cago dentro". Y de paso salgo en los periódicos, añado yo al dicho.

En vez de la Ley Anti-Tabaco y la futura Ley Anti-Alcohol, tal vez habría que plantearse si no será más necesaria una Ley Anti-Gilipollas Malintencionados Con Apoyo PPolítico. En según qué circunstancias, pueden ser mucho más peligrosos.

Imagen que no viene a cuento:

¡Mentol y cocaína, señora!

¡Mentol y cocaína para el niño y la niña!

 
Enviado por Manu a las 1:06 PM | Comentarios (11)
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11 de Enero 2006

¡Los pitufos en el cine!

Aunque ya había escuchado algún tiro, acabo de asegurarme de que realmente Sam Raimi va a dirigir una adaptación cinematográfica en acción real de una novela del Mundodisco. Cuando termine con Spider-Man 3, el director se encargará de The Wee Free Men (una novelucha de un tal Terry Pratchett, que por lo que he oído ni siquiera utiliza los capítulos normalmente en sus libros). La novela, dirigida a un público juvenil, narra las aventuras de una niña de 9 años llamada Tiffany Aching. Tiffany es extraña porque siempre ve las cosas que tiene enfrente, que es más de lo que puede decirse de la mayor parte del resto de la humanidad. Así que cuando descubre que es la Reina de las Hadas quien ha secuestrado a su hermanito, reúne toda la ayuda que puede y corre en su búsqueda. Y esa ayuda la proporcionan: (1) una sartén para la autodefensa y (2) un clan pseudo-escocés de hombrecillos diminutos con el cuerpo tan tatuado que parecen azules, a quienes les gusta robar ganado, beber y blasfemar más que ninguna otra cosa.

Lo curioso es la foto que acompaña a la noticia de CinemaBlend.com...

Tratamiento riguroso de la noticia, sí señor
 
Enviado por Manu a las 11:59 PM | Comentarios (9)
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2 de Enero 2006

Soltando humo

Llegó 2006, por si alguien no se había dado cuenta, y con él la nueva y flamante ley antitabaco. La televisión se ha llenado de anuncios de parches de nicotina y parece que los noticiarios televisivos ven el mundo de forma diferente que la prensa escrita: mientras en los primeros parece que el tabaco ha quedado definitivamente erradicado, los periódicos ofrecen datos reales sobre los locales pequeños, que mayoritariamente (y con mucha diferencia) se han decantado por seguir permitiendo fumar en sus instalaciones. Así que, para alguien que de todas formas ya tenía que salir a la calle para fumar en su trabajo, la entrada del nuevo año tampoco supone tanto cambio.

Pero el Gobierno no descansa cuando se trata de urdir maldades y ya anuncia nuevas medidas, esta vez contra el alcohol. La actitud razonable sería oponerse, ya que lo próximo en la Cruzada por la Dictadura de la Salud será atacar el café, el sexo, los videojuegos (ahora que lo pienso, este ataque está iniciado ya) y todas las demás cosas buenas de la vida. Pero poner las velas contra el viento suele ser contraproducente, así que allá van algunas ideas por si de esta actitud mojigata y moñona del Gobierno todavía puede sacarse algo bueno.

  • El tráfico rodado es una fuente importante de contaminación en nuestras calles, y los niños circulan libremente por ellas exponiéndose a graves peligros para su salud. Hay que cuidar a los niños. Así que propongo que, de ahora en adelante, las calles de menos de cien metros de largo decidan si por ellas pueden circular los vehículos motorizados o no. (Por aquellas que permitan el tránsito no podrán pasar los menores de 18 años.) Las calles largas deberán habilitar una zona independiente y aislada para que los niños puedan transitar sin exponerse a los nocivos humos de los coches y gritos de los conductores. Por otra parte, los accidentes de tráfico son una de las principales causas de mortalidad. Así que la Guardia Civil y las policías locales o autonómicas podrán detener cualquier coche y averiguar si realmente era necesario cogerlo, si el conductor no lo ha arrancado para ir al bar de la esquina. La cuantía de las multas se la dejo a los políticos, que saben más de eso.
     
  • El SIDA también es una plaga preocupante. Si el Gobierno secunda mi propuesta, de ahora en adelante se impondrá multas a quienes hagan apología de comportamientos peligrosos al respecto. Por ejemplo, cualquier sacerdote que ataque el uso del condón o cualquier concejal que vote contra la distribución de jeringuillas de un solo uso será detenido preventivamente y obligado a pasar por un cursillo de reeducación. Las parroquias de más de 100 metros cuadrados deberán habilitar una zona libre de incienso y sermones anticondón y las más pequeñas deberán prohibir la entrada a menores.
     
  • Puestos a limpiar el ambiente laboral, el gobierno debería prohibir las principales causas de estrés en los trabajadores: temporalidad, horas extra obligatorias y no remuneradas, contaminación acústica por gritos de los superiores. Un par de leyes bien paridas, cuatro medidores de decibelios en las empresas más conflictivas y listos. Por supuesto, las plantas de más de 100 metros cuadrados deberán crear una zona libre de estrés aislada del resto de la oficina.

Otro día hablaremos de por qué todo el mundo parece estar tragándose sin rechistar que toca dejar de fumar a la voz de ya. De momento, feliz 2006 a todo el mundo. Pero a todo todo, ojo.
 

Enviado por Manu a las 4:01 PM | Comentarios (8)
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